Una experiencia diseñada para conectarse con el entorno natural y comprender los procesos que sostienen el equilibrio ambiental. A través de la exploración de la naturaleza y sus ciclos, el encuentro propone un espacio para aprender de aquellos gestos cotidianos que permiten que la vida florezca, analizando el camino que va desde el abono de la tierra hasta el momento de la cosecha.
La actividad invita a los participantes a trazar un paralelo entre los ritmos de la huerta y sus propias vidas, generando una reflexión profunda sobre la importancia del cuidado propio y el de la comunidad. Es una propuesta que combina el saber ecológico práctico con la conciencia del entorno, ideal para quienes buscan herramientas de sostenibilidad y bienestar integral.